martes, 22 de julio de 2008

La edad del hielo

Por todo el país, las familias que habían oído las noticias se miraban entre sí y decían "dios mio", o "Cual será la próxima", "Me rindo", o"Bueno, a tomar por culo"; antes de embarcarse en una velada viendo la televisión en color, o en una buena comida caliente, o en una excursión al pub, o en una velada en la sociedad coral. Por todo el país los ciudadanos se echaban la culpa unos a otros por todo lo que iba mal: los sindicatos, el gobierno, los mineros, los obreros del sector del automóvil, los hombres de la mar, los árabes, los irlandeses, sus propios maridos, sus propias esposas, su propio y perezoso vástago que no servia para nada, la educación integrada. Nadie sabia de quién era realmente la culpa, pero casi todo el mundo se las arreglaba para quejarse enérgica y justamente de alguien; sólo unos pocos estaban sumidos en un honorable silencio. Aquellos que durante veinte años se habían quejado del insignificante aumento del coste de la vida, naturalmente, no tenían la elegancia de desear haberse ahorrado el aliento para enfriar sus gachas, porque aquel que se queja una vez se queja siempre, así que los que más se habían quejado cuando no había nada de que quejarse disfrutaban ahora de lo lindo.

1 comentario:

Toy folloso dijo...

No son posts de leer y tirar, se quedan dando vueltas por la cabeza, ¿lo sabías?.
Este otro Negative no parece el mismo de "Yo he comido....".
Tal vez sea que lo que escribes lo hayas leído en algún sitio....
Por cierto, estoy sugiriendo a mis amables lectores que vean un post tuyo.

 
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