viernes, 19 de septiembre de 2008

El silencio de Goethe

La historia: Mentiras en putrefacción para abono de cualquier tipo de cultivo. El del patriota es el orgullo mas barato. Y más grosero. Barato, por que no cuesta nada, no requiere ningún mérito ni trabajo, basta con decirse perteneciente a una determinada nación, que casualmente es la más noble y grande del mundo para que el ridículo pigmeo se sienta transformado en poderoso titán. Grosero, por que los seres excepcionales, los genios, se distinguen de la gente vulgar por sus virtudes, mientras que a ella pertenecen ligados por sus vicios y debilidades [...]

[...] El problema de tantos escritores, filósofos o no, es que no tienen nada que decir, y sin embargo escriben. Piensan para escribir, en vez de escribir por que han pensado. [...]

[...] Claro, no he tocado hoy tampoco. Hace por lo menos dos días que no toco la flauta. ¿Qué hora es?... las once y veinte. Demasiado tarde. Hay gente con el oído muy especial. Los mil y un sonido insoportables y sin sentido de la vida cotidiana no les importa, yo creo que ni siquiera los perciben. Pero si llega a sus oídos la música melodiosa que interpreta un vecino a las once e la noche... ah, entonces... la música... [...]

3 comentarios:

Rose Kavalah dijo...

muy buenos

Anónimo dijo...

http://quintosmundos.wordpress.com/

seleucus dijo...

Priante es de lo mejor que se puede leer hoy día.

 
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