viernes, 19 de septiembre de 2008
El mundo como voluntad y representación
La mirada del hombre en quien palpita y se desarrolla el genio es intensa y firme a la vez y le distingue con el sello de la contemplación, como puede observarse en los retratos de los pocos hombres de genio que la naturaleza ha producido entre tantos millones de seres insignificantes.
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